Resistencia a la escora (1) – relación casco lastre

14 enero, 2009 por admin Sin comentarios »

El problema, quizás más agudo, en el diseño de un velero es la colocación del centro vélico, o el equilibrio entre éste y el centro de deriva. En teoría, para que un velero esté equilibrado deberían coincidir el empuje de las velas con la resistencia lateral, y anularse mutuamente. El sistema geométrico más simple (calcular en el plano el centro geométrico de la deriva y de las velas y hacerlas coincidir en la misma vertical) ha demostrado varias veces que no funciona. Resulta que si se quiere que el barco ciña tiene que ser un poco ardiente. Pero al escorar su casco cobra asimetría y se desplaza el empuje de las velas a sotavento, creando una tendencia a la orzada de forma natural e imposible de calcular fiablemente. Por si esto fuera poco, no es lo mismo el centro geométrico del plano de deriva que su centro efectivo de resistencia lateral; según sea su forma y espesor, el perfil tendrá un efecto distinto cuando el barco navega e incluso al variar la velocidad o el ángulo de escora puede desplazarse el centro hacia delante o hacia atrás.

Con las velas ocurre algo muy parecido, pues su centro geométrico no coincide con el punto de aplicación de la fuerza resultante. Este puede variar notablemente dependiendo del viento que sopla, la situación de la bolsa máxima de las velas, la interacción entre ellas y también la forma de navegar del timonel: si el barco va muy “lleno”, algo caído para el viento, el centro de empuje será distinto del obtenido del navegar apurando el ángulo haciendo temblar los grátiles.

El centro vélico acostumbr a estar, en los cruceros modernos, ligeramente por delante del centro de deriva. Decir que la distancia varía entre un 3% y un 8% de la eslora de flotación no ayudará mucho al lector. Estos queden quizás más satisfechos sabiendo que los diseñadores acostumbran a utilizar el método de “a ojo”, como se demuestra por lo a menudo que los barcos de regata tienen que volver al astillero para modificar la posición de su quilla. En los barcos de serie los arquitectos cuentan con la experiencia de otros diseños anteriores. Casi siempre los cálculos basados en extrapolaciones de modelos probados resultan más eficaces que la resolución de ecuaciones y cálculos sobre el papel.

Y ya que hemos hablado del efecto de la escora, recordemos que si un velero fuese un lápiz redondo o, para seguir el ejemplo preferido por los diseñadores, una flecha que volase por el aire, al escorar mantendría su forma bajo el agua. Resulta sin embargo que tiene manga, proa y popa, y que al escorar se ensancha más de sotavento que de barlovento. Lo grave no es solamente esto: la quilla se desplaza entonces a barlovento y las velas a sotavento. Al navegar el barco sobre el plano horizontal formado por el agua y no sobre el plano inclinado de su línea de flotación, aparece allí otro “momento” que tiende a hacer girar el barco de sotavento a barlovento. ¿Cómo se consigue navegar recto a pesar de todo? Por un lado hemos visto como el diseñador ha previsto adelantar el centro vélico; luego está el trabajo de la tripulación, que deberá adelantarlo aún más a base de los convenientes reglajes. El resto lo hace el timonel aguantando la rueda con fuerza.

Los diseñadores acostumbran a hablar de barcos “rígidos” y barcos “blandos” cuando diferencian a aquellos que aguantan mucho trapo sin escorar de los que toman excesivo ángulo a poco que aumenta el viento. A la resistencia de la escora se le acostumbra a llamar “estabilidad”, término que se usa para tantas cosas que llega a crear confusión. En el caso de la escora la estabilidad se obtiene de la combinación de la estabilidad del casco y el peso de su lastre. Este es el llamado momento de adrizamiento que se opone al momento de escora causado por el viento sobre las velas, así como en algún caso por la pendiente de las olas. En circunstancias normales, cuando el barco navega con un ángulo de escora fijo, se produce un equilibrio entre el momento de escora y el momento de adrizamiento. Es decir, ambos son iguales. El ángulo de escora aumenta a medida que el viento aumenta, hasta equiparar los valores y alcanzar el equilibrio. Puede ocurrir también, en caso de una ola muy fuerte, que el momento de escora sea mayor que el adrizante; el barco escorá más allá de su ángulo de estabilidad máxima y puede volcar.

Hay que recordar que la resistencia a la escora no es igual en todos los ángulos. Cuando el barco está plano resulta nulo, y a medida que el ángulo aumenta crece con el momento adrizador, hasta llegar a un punto en que empieza a disminuir. Los arquitectos muestran este momento en una curva que en ángulos pequeños crece casi en vertical y según la proporción entre manga y lastre, empieza a aplanarse en cuanto el barco llega a escoras importantes, con la regala cerca del agua. Después de pasar por el máximo, la curva desciende hasta el cero y se prolonga por debajo de este valor, dando la zona de estabilidad negativa. El paso de positivo a negativo no es igual en todos los veleros y puede variar entre los 90 y los 160 grados de escora. La estabilidad negativa alcanza su punto máximo normalmente a los 180 grados, momento en que hay más resistencia a recuperar la posición inicial. La curva de estabilidad permite distinguir los veleros estables de los que no lo son: basta averiguar el tramo de estabilidad positiva. Si éste llega a los 120 grados, como ocurre en la mayoría de los veleros actuales, se puede considerar estable. Los diseños de regata pura puede tomar riesgos y bajar esta cifra hasta los 100 grados, mientras que los cruceros oceánicos de gran desplazamiento gozan de estabilidad positiva hasta los 140 grados.

Resistencia a la escora

Nudos, metros/segundo, Kilómetros/hora…

9 marzo, 2010 por admin Sin comentarios »

Es habitual oir, según la fuente, la velocidad del viento en diferentes magnitudes y puede causarnos confusión. Aquí unas pequeñas reglas:

1 Nudo = 1,8 km/H
10 Nudos = 18 Km/H

1 Km/H = 0,53 Nudos
10 Km H = 5 Nudos
100 Km/H= 53 Nudos

1 m/s = 3,6 Km/H
10 m/s = 35 Km/H

1 m/s = 2 Nudos (exactamente 1,94)
Chuleta: (para saber los nudos desde m/s sólo hace falta multiplicar por 2).

Más: Conversor de unidades Online

GPS, WAAS y EGNOS

6 febrero, 2010 por admin Sin comentarios »

Los receptores de GPS, tienen la opción WAAS, que muchos no sabemos que es. Existen constelaciones de satélites adicionales al GPS, que ayudan a mejorar la precisión de la posición en unas determinadas áreas (WAAS, América del Norte, EGNOS Europa y MSAS-Japón)

Más información
Otra página interesante

Mapa de cobertura waas egnos

Sistema Galileo

6 febrero, 2010 por admin Sin comentarios »

Cómo es habitual en cualquier proyecto europeo que involucra varios paises e intereses, el sistema Galileo lleva ya una serie de años de retraso. Los amantes de la náutica conocen la importancia de un buen sistema de navegación por satélite. Actualmente, el sistema GPS (Global Positioning System) es el único sistema de posicionamiento por satélite posible. El propietario del sistema es el Departamento de Defensa de los EEUU.

El sistema Galileo, un proyecto con un enfoque más civil, tendrá  (esperemos que pronto) mayor precisión. Parte de esta precisión radica en los relojes atómicos que utiliza, con un retraso que se calcula de 3 segundos cada millón de años.

Aquí una interesante explicación del sistema de medición en la web de la ESA (Agencia Espacial Europea).