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Ceñida y empopada, aquí juegan cuatro fuerzas (2)

15 enero, 2009

Empopada

En cuanto al equilibrio navegando en popa, también la física contradice la primera impresión y demuestra que es el más inestable y complejo. Asumamos que un velero navega empujado por el viento sin alcanzar su velocidad límite, con la mayor y el spynaker izados. Lo primero que vemos es el equilibrio entre las dos fuerzas opuestas del empuje de las velas y el freno causado por el paso del casco en el agua. Si el empuje es mayor el barco acelerará, al aumentar la velocidad crecerá la resistencia, de forma que cuando ambas sean iguales se producirá el equilibrio. Cualquier pequeño incidente que desvíe el barco de su rumbo puede desequilibrarlo muy fácilmente. Mientras el empuje del spynaker y la mayor se encuentren en línea por el centro de gravedad del barco y por tanto, del punto de aplicación de freno, el barco irá recto. Pero sólo hacen falta cinco grados de escora para que la mayor y el spy tiren apoyados en un costado y hagan orzar el barco. Si nadie corrige ésto en el timón puede el spy llegar a vaciarse; la mayor entonces será la única fuerza de propulsión que hará orzar el barco hasta que éste quede atravesado al viento.

 

Empopada

Empopada

 

 

Comentario imagen

Sin timón sería imposible mantener el rumbo cuando el barco navega en popa. Las fuerzas que intervienen aquí trabajan en planos diferenciados, haciendo mas dificil su equilibrio.

Los vientos (1)

15 enero, 2009

En una embarcación a vela es de importancia capital saber que utilidad vamos a dar al viento reinante, como haremos incidir al mismo sobre la embarcación para que ésta avance, su dirección y origen.

Rosa de los vientos

Vientos térmicos, brisas…

15 enero, 2009

Los vientos provenientes, en nuestra zona, del 1º y 4º cuadrante son más frescos y secos que los provenientes del 2º y 3º cuadrante, los cuales efectuan su recorrido sobre el mar, lo que los hace más templados y húmedos.

El origen de los vientos generales se debe a las Borrascas y a los Anticiclones, las primeras significan una presión atmosférica baja y en las zonas por ellas abarcadas los vientos giran, en el hemisferio norte, en el sentido contrario a las agujas del reloj. Los Anticiclones, por el contrario, significan una presión atmosférica alta, conllevan buen tiempo y en la zona por ellos abarcada, en el hemisferio norte, los vientos giran en el mismo sentido que las agujas del reloj.

Si efectuamos, no obstante, un análisis puntual de una zona costera veremos que a nivel local las brisas de costa tienen otros orígenes, que son los debidos a la distinta capacidad de calentamiento y enfriamiento de la tierra y el agua. El mecanismo que las establece funciona tanto mejor cuanto menor sea la nubosidad.

 

 

 

Durante el día y por la acción solar, el suelo se calienta más deprisa que el agua. El aire tiene la curiosa propiedad de ser diatérmico, lo que significa que no se calienta directamente por la acción de los rayos solares que lo atraviesan, los cuales, sí que calientan, aunque desigualmente el suelo y el agua. Es el contacto con éstos el que calienta el aire de las capas bajas, propagándose el calor hacia arriba por convección (ascenso de burbujas de aire caliente, más ligero que el aire frío). En consecuencia, el aire de las capas bajas se calienta más que el más elevado y en mayor medida sobre el suelo que sobre el agua.

Como el aire más caliente es el que menos pesa, la presión atmosférica se hace algo más baja sobre el suelo que sobre el inmediato mar. Entonces, desde un punto situado en el seno del aire y sobre la vertical de línea de costa, la flecha que indica el sentido en que aumenta la presión apuntará hacia abajo y ligeramente inclinada hacia al mar, mientras que la que indica el sentido en que aumenta la temperatura apuntará claramente hacia el interior de la tierra. Se establecerá entonces una circulación del aire a ras del suelo desde el mar a la tierra. Tal viento se conoce como brisa de mar o virazón.

Para que el circuito quede cerrado, el aire asciende en vertical tierra adentro, sopla en contrabrisa a cierta altura y desciende en vertical mar adentro.

Durante la noche la tierra se enfria más de prisa que el agua, con lo que la flecha indicadora del aumento de presión apuntará hacia abajo y ligeramente inclinada hacia tierra, mientras la que indica el sentido en que aumenta la temperatura apuntará claramente hacia el interior del mar, estableciéndose una circulación en las capas bajas de la tierra al mar. Este viento se conoce como brisa de tierra o terral.

 

El circuito se cierra con ascendecia (débil) sobre el mar contrabrisa a cierta altura y descendencia tierra adentro.

Se comprende que las brisas más fuertes ocurren en verano y las más débiles en invierno. Pueden ser modificadas local y principalmente por una especial configuración orográfica de las costas, por su orientación y por la presencia de vegetación.

La brisa de mar suele ser más fuerte que la de tierra; empieza como suave ventolina, arreciando progresivamente hasta los diez o doce nudos por término medio.