Al final lo ha conseguido, y el señor Ellison se podrá llevar la Jarra de las Cien Guineas a San Francisco.
¿Ha valido la pena tantas impugnaciones, debates, luchas por la sede…. por… nada?
Al final lo ha conseguido, y el señor Ellison se podrá llevar la Jarra de las Cien Guineas a San Francisco.
¿Ha valido la pena tantas impugnaciones, debates, luchas por la sede…. por… nada?